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Azul disfruta del adiestramiento con logros en Estados Unidos

 

 

Azul Menzi Batticani tiene 17 aos. Recientemente debut en Wellington con su nuevo caballo y obtuvieron el primer puesto. "Sueo llegar a Grand Prix representando a mi pas", nos cont

El "secreto" del éxito en el plano deportivo mucho tiene que ver con la pasión. Si le contamos que María Azul Menzi Batticani pidió como regalo de 15 años un viaje a Wellington, comunidad estadounidense reconocida en las actividades ecuestres, podemos comprender buena parte de los logros alcanzados por la juvenil amazona cordobesa.

Recientemente hizo debutar su caballo nuevo de cinco años, Fashion in Black, en esa ciudad de Florida, en categoría Level 1, y con el mejor resultado. "Quedamos muy contentos porque sacamos el primer puesto con un 67,414%. Me pone muy contenta que Valla Uno esté interesada en difundir todo este tema del adiestramiento porque es una disciplina muy hermosa", nos cuenta a la distancia Azul, de 17 años.

El adiestramiento cuenta con distintos objetivos de acuerdo a la fase de entrenamiento en que se encuentra el binomio. Se debe lograr tener ritmo, soltura, contacto, impulsión, rectitud y reunión. Cuando se compite, se debe hacer una lección o tabla que tiene una serie de ejercicios que se deben cumplir tratando de lograr los requisitos anteriores.

En Argentina representa al Establecimiento Hípico "El Encuentro". "Me abrieron las puertas para poder practicar esta disciplina, el adiestramiento, y en donde cada vez que voy me reciben con mucha calidez y cariño. Ahí entreno con el profesor Daniel Nis, quien en todo el año pasado me estuvo preparando para la temporada 2019 de Wellington", mencionó sobre una de las partes importantes de su actividad en nuestro país. Mientras que en Estados Unidos está vinculada con el club "International Dressage Academy Farm (IDA Farm), un lugar realmente hermoso y en el que siempre soñé estar. Ahí entreno diariamente con Patrick Burssens desde hace ya dos años".

Azul nos relató que "empecé a montar a los 5 años. En ese momento me dedicaba al salto y un día, mi profesora en su momento, Elisa Cuitiño, me propuso participar de un campeonato de adiestramiento que se iba a realizar en Rosario. Con otras amazonas fuimos y logramos muy buenos resultados en las categorías de iniciación. Creo que lo que me marcó fue ver a los jinetes que competían en las categorías más altas, en donde la exigencia era mucho mayor y los ejercicios se debían ejecutar con mucha precisión. Nunca había visto algo así. Y ese fue el momento cuando supe que algún día quería lograr llegar a ese nivel".

Luego de descubrir la disciplina, agregó que "empecé a indagar más y de a poco se presentaron

varias oportunidades de poder viajar a Buenos Aires a competir, en donde conocí mucha gente y pude ver muchos caballos con experiencia en el adiestramiento. Aún en ese momento seguía saltando. Un día, en Córdoba, se hizo un concurso interno de adiestramiento. Ahí fue cuando conocí a Andrea Guerreño. Comencé a tomar clases con ella y realmente me fascinó todo lo que sabía . Con el tiempo, empecé a darme cuenta que el adiestramiento era a lo que quería dedicarme al 100% y fui postergando mis clases y concursos de salto".

En cuanto a cómo se dio la posibilidad de viajar a Wellington, describió que "antes conocía Wellington solamente por fotos y un poquito mas cuando íbamos a las talabarterías . Cuando cumplí mis 15 años yo quería como regalo ir a montar a Wellington. Gracias a Carla De Falco, mis padres pudieron contactarse con el entrenador Patrick Burssens y así coordinaron con él , para que pudiera tomar clases por un mes. Tuve la oportunidad de montar todo tipo de caballos .Desde caballos jóvenes que estaban iniciándose hasta caballos que llegaban al nivel de Gran Premio". Sin dudas una experiencia fascinante.

Pero como lamentablemente puede ocurrir en esta actividad, hubo un golpe duro que asimilar. "Al año siguiente, mi caballo fue contagiado de anemia y tuvimos que sacrificarlo. Fue una experiencia muy dura para mí, porque con RS Goliat tuvimos una relación muy especial y era mi compañero. Esto nos empujó hacia nuevos rumbos", recordó sobre el penoso momento.

En cuanto a las condiciones de trabajo que encuentra a diario en Wellington, destacó que "son realmente excelentes. Lo que más impresiona es la calidad de las instalaciones. Acá le dan mucha importancia a eso y en especial al cuidado de las pistas. Es fundamental que el espacio en donde se trabaja con un caballo sea apto y esté en condiciones para poder evitar lesiones y darle al caballo la mayor comodidad en el momento de su entrenamiento. Todos los lugares están preparados con pisos antigolpes, inclusive cada box posee un piso especial para la comodidad y seguridad de los caballos. En Wellington, también, se puede observar una gran variedad de jinetes, caballos y entrenadores de distintas partes del mundo. Cada temporada algún entrenador o jinete europeo viene a dar clínicas, o "masterclass" como lo dicen acá, que se pueden mirar o hacer. Creo que además de aprender entrenando , observar y escuchar a jinetes o amazonas de alto nivel, aporta una gran cantidad de conocimiento".

Finalmente, ante nuestra consulta si cree que puede ser más difícil preparar un caballo para adiestramiento que para salto, contestó que "me cuesta contestar esta pregunt , porque nunca he preparado un caballo para salto. Los que he montado ya estaban entrenados y preparados. Si puedo aclarar, que los ejercicios de adiestramiento son una herramienta muy útil para los binomios que practican salto. En Europa y aquí en EE.UU. es la base de la equitación. Hace un año, en Wellington tuve la oportunidad de montar un caballo de salto de Gran Premio, que hacía todos los ejercicios básicos del adiestramiento. Cuando lo vi saltar me impactó con la facilidad, flexibilidad , fuerza y la soltura al encarar las vallas y al dibujar las curvas. También puedo decir que para preparar un caballo, para cualquier ámbito de la actividad ecuestre, se lo tiene que trabajar con armonía y disciplina; debe haber , como dice mi entrenador , `una conversación entre el caballo y el jinete o amazona' . Para mi es clave que el caballo disfrute lo que hace".

No sería posible desarrollar esta disciplina a tan alto nivel sin el apoyo de varias personas. Azul destacó que "no quería dejar de agradecer a mi familia que me banca y que me acompaña como nadie. A mi tío Cesar que fue el primero en entender esta pasión que siento , regalándome su yegua con la cual yo inicié mi actividad. A mi hermano Nacho que en cada concurso me ayuda a que todo sea disfrutable con su alegría. Sin todos ellos no estaría parada en donde estoy hoy. A mis amigos que a pesar de la distancia me apoyan y me alientan a seguir haciendo lo que me gusta. A mi cole y mi directora Sole que me apoyan incondicionalmente. A Elisa Cuitiño, que me inició en la disciplina y a Andrea Guerreño que en todo momento me estimuló a seguir adelante contra viento y marea. A mi entrenador Patrick Burssens, que todos los días me enseña a sentir mi caballo, a aprender cada día un poco mas y prepararme para poder seguir y tratar de cumplir mi sueño: 'llegar a Grand Prix representando a mi país' .

"A todo su equipo , que cuidan de cada detalle para que mi caballo esté en excelentes condiciones . A IDA Farm que mantiene sus instalaciones con excelencia para que todos podamos disfrutarlas. Y al Establecimiento Hípico 'El Encuentro' de Córdoba , club que hoy me enorgullece mucho representar".

 

     

Hípico San Francisco

Av. Cervantes 3329, San Francisco, Córdoba

Valla Uno - 2019

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